Por estos días mi mente vaga, entre muchas cosas. Los días son repetitivos y malos. Casi un castigo. Estoy entre el día de la marmota y la definición de infierno de Dante y la de Sócrates.
Dando una sonrisa a todos aunque por dentro solo hay…nada.
Cansado de la vida, del tedio, casi de respirar, solo por una promesa un arreglo, el cual ya no es viable. Con mi querido blackberry raptado o sea ando full desconexión del mundo, por lo menos con la pérdida sucederán muchas cosas que no iba a hacer de otro modo. El hackeo directo sobre la propiedad intelectual de este blog, o sea “moi”, mi Facebook, mis correos tal vez mi MSN. O sea alguien que realmente me odia y gana algo con la fechoría hecha. Que triste pensar que gasta tiempo en hacer esas cosas, que pobre vida debe de tener para matar ese tiempo libre al no tener vida. Que triste aquellos que no pueden dar la cara para decir que están picados conmigo o enojados. Que lata no admitir errores que lata solo ver la paja en el ojo ajeno y no la propia. Que lata no darse cuenta de lo que se deja o por lo que se cambia. Escribiendo esto me acorde de una historia japonesa. Aquí os la redacto haber que os dice.
“Hace mucho tiempo atrás,( a lo “Star Wars”) por un camino rural de Japón se paseaba un maestro y su aprendiz,(monje Shaolin o derivados) caminando, caminando, se encuentra con un campo, muy dejado de si, lleno de piedras y con una modesta casa en el mismo. El maestro se acerca a la casa a conocer a los dueños en conjunto con su aprendiz. Y al hablar con los dueños ellos le comentan que vivían gracias a la leche que les daba una vaca que tenían, con la cual hacían queso que lo vendían en el pueblo, y les daba para vivir así. Bueno deciden retirarse del campo paras seguir por el camino, a los 10 minutos de caminata el maestro le pide al aprendiz que valla al campo y tire por una quebrada que había a la vaca. Petición la cual es aprendiz no acepto. De primeras, pero después le hizo caso. El fue y tiro a la vaca por la quebrada. Después de hacer esto, el aprendiz no siguió mas a su maestro y emprendió su camino solo.
Al pasar los años el aprendiz ahora maestro, paso por el mismo lugar, pero asombrado, vio una real diferencia, ahora era un campo hermoso lleno de plantaciones y una bella y gran casa. Llevado por la curiosidad, entro para hablar con sus dueños y ver que había sucedido. Sorprendido se dio cuenta que eras los mismos personajes que tenian la vaca.
El aprendiz les pregunto que como tenían todo eso como lo lograron. Ellos le respondieron que un día desapareció la vaca, y con lo poco y nada que les quedaba compraron semillas y empezaron a plantar con sus manos en su tierra hortalizas las cuales después iban a vender al pueblo cercano. Y así se fueron haciendo de dinero y buena fortuna.”
Haber que pueden sacar de bueno de esta moraleja del año del rey perico, literalmente.
Muchas gracias a todos los presentes y preocupados por el problema que nos acongoja en estos instantes, Patty gracias por el apoyo, me has ayudado mucho.
Y a la anónimo deja de reflejar, y madura.
FaThEr.
sábado, 13 de febrero de 2010
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